Los grandes riesgos del Bitcoin, según Citi

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Los grandes riesgos del Bitcoin, según Citi

Si hay un activo que se ha convertido en el protagonista indiscutible de 2017, especialmente por su ‘rally’ sin precedentes desde el verano, ese es el bitcoin. Ha llegado a marcar un precio récord en los 19.700 dólares tras revalorizarse más de un 1.600% este año y, aunque la semana pasada experimentó una fuerte corrección que hundió la cotización de la criptodivisa hasta los 13.000 dólares, ya parece que se ha repuesto del golpe y se movía este miércoles en el entorno de los 15.660 dólares.

No es de extrañar, por tanto, que el debate sobre su bondad o su maldad esté al rojo vivo. El último en sumarse ha sido Citi, que ha analizado los riesgos de la criptomoneda en un informe en el que se pregunta cómo de malo es el bitcoin para el mundo y en el que concluye, entre otras cuestiones, que los mayores damnificados del bitcoin serán los mercados emergentes, reseñó La Vanguardia.

En todo el tiempo que duró la burbuja puntocom los valores tecnológicos subieron un 1.000%, el Bitcoin ya acumula unas subidas del 5.000%

Así, aunque es larga la lista de problemas que los detractores del bitcoin achacan a la criptodivisa de moda, el departamento de análisis del banco de inversión estadounidense se ha centrado en cuatro puntos, los que considera más graves.

1 – En lo referente a aquellas teorías que defienden que el bitcoin está llamado a convertirse en una divisa de referencia mundial, desde Citi aseguran que “es demasiado volátil para servir como medio de pago en transacciones o, incluso, como valor reserva. Y es estructural”. En este sentido, aunque les parece que esto es “bastante obvio”, explican que tiene una desviación media diaria de alrededor del 6,7% en un rango temporal situado entre 2010 y 2017. En ese mismo periodo, la divisa emergente más volátil ha experimentado una desviación media del 1%, similar a la del oro.

Además, aseguran que no se trata de la volatilidad propia de un activo tan joven, sino que en el caso del bitcoin es estructural. Y es que “aunque no se sepa quién es Satoshi Nakamoto, es razonable asumir que él o ella no es un economista. Una oferta fija y una fluctuación de la demanda salvaje nunca va a permitir que el precio tenga un comportamiento estable”.

2 – Crear bitcoins es un derroche económico. A diferencia de las monedas fiduciarias, cuyo coste recae sobre el gobierno que las está emitiendo, lo que en teoría mantiene los tipos bajos porque, de otra manera, no serían viables, el bitcoin requiere cantidades ingentes de electricidad y, de hecho, este algoritmo tiene un impacto directo sobre la demanda global. Recientemente se ha comprobado que minar bitcoins requiere la energía que consume Alemania en su conjunto, “y esto va a aumentar”, avisan desde Citi. Por ello, esto supone un incentivo adicional para que los gobiernos acaben prohibiéndolo.

3 – La seguridad es baja, a pesar de lo que defienden sus adeptos, y va a ser todavía peor con la computación cuántica (hasta ahora se basaba en códigos de 1 y 0 y con ella se podrá programar utilizando el 1 y el 0 a la vez, lo que multiplica las posibilidades de realizar operaciones a la vez). Así, aunque no hay documentación que muestre que se hayan hackeado bitcoins, sí se han pirateado las ‘carteras’ en las que estos están guardados. Esto permite que los bitcoins puedan ser robados y, además, imposibilita que quede rastro del crimen o se pueda asegurar su valor.

Por otro lado, con la nueva computación cuántica será posible generar las claves privadas a partir de claves públicas y, aunque este tipo de programación no va a acabar con el bitcoin, aumenta los riesgos y hacen que esta criptodivisa no sea susceptible de ser adoptada como moneda oficial.

4 – La facilidad que supone bitcoin para la actividad ilegal puede redistribuir la riqueza desde la economía real hacia la economía sumergida. Y es que uno de los pilares del éxito del las criptodivisas es su completo anonimato, algo que está permitiendo a los narcotraficantes, traficantes de armas, terroristas etc. financiarse a sus anchas. De hecho, Citi ha calculado el intercambio de bitcoins llevado a cabo en cada país y ha comprobado que el mayor número de operaciones coincide con aquellos países que más “economía informal” tienen.